Podría ser una excelente red social musical… pero no lo es. Ping, dentro de iTunes, no se comunica con tu biblioteca y no muestra ni las canciones que escuchas ni el histórico de temas que suenan en tu ordenar, tu iPod, iPad o iPhone. No sé cuál es el motivo, o los motivos, que les ha llevado a desvelar una red musical basada en las canciones compradas exclusivamente en su tienda.
Michael Jackson e Internet; repaso un año después.
Hace un año de la muerte de Michael Jackson y el rumor (en un principio) salido del blog TMZ se convirtió en la noticia más rápidamente extendida de todos los tiempos. Por supuesto, sólo podía ser él quien lo consiguiera.
En este post recopilo una serie de infografías y vídeos que recogen, por ejemplo; la evolución en Twitter del trendictopic relativo a su fallecimiento; unos 5000 tuiteos por minuto hablando de MJ hasta que desbordó las peticiones de búsqueda en el servicio.
Internet echaba humo mientras unos y otros buscábamos información (o la comunicábamos através de nuestras redes). Tanto es así que, en un principio, la propia Google creyó que estaba sufriendo un ataque DNS ante los millones de peticiones simultáneas buscando ”Michael Jackson”. Muestran este gráfico:
Asimismo explican que los picos de estas búsquedas también se efectuaron desde aparatos móviles logrando un top de 5 sobre 20 referenciando a MJ convirtiéndolo en uno de los más grandes picos de crecimiento jamás observado.
Por otro lado, KeyNote Systems, ofrece un gráfico que muestra cómo la velocidad de acceso a webs de información online se redujo considerablemente durante el periodo del anuncio y las horas posteriores.
Igualmente la Wikipedia observó un incremento de los procesos a partir de las 10’00 de la noche (hora en la que empezó a circular la noticia). Por cierto, la muerte de Michael Jackson tiene su propia entrada en la Wikipedia.
En el 2009, Michael Jackson ha sido el término más buscado en Google e igualmente el más referenciado en medios sociales (blogs, redes, wikis…). Además, la velocidad y el ansia de información provocaron, como se puede comprobar, ciertas particularidades en la red que sólo él, The King of Pop, podía conseguir.
Muy buena idea la de Last.fm de ofrecer “music-on-demand”. Lo harán así; puedes escuchar hasta tres veces una canción y si quieres escucharla ilimitadamente… pagas una suscripción. Estará disponible en USA, UK y Alemania. Presentan también un futurible lleno de “otras cosas” que aún no han desvelado y a las que se accederá mediante este pago por suscripción. Esto es lo que dicen en su blog;
During this initial public beta period, each track can be played up to 3 times for free before a notice appears telling you about our upcoming subscription service. The soon-to-be announced subscription service will give you unlimited plays and some other useful things.
Pero aún sin saber estos servicios adicinales ni la cuota, me parece que tienen el éxito asegurado porque Last.fm es, sobre todo, una herramienta para descubrir música. Es una herramienta de recomendación por “tags”, por el estilo, por los amigos. La habilidad de last.fm para dar con aquello que me gusta sin necesidad de otras indicaciones que no sean las de mis hábitos de escucha es asombrosa (tiene fallos, sí, porque no hay nada perfecto). Y aquí es donde le gana a Napster, que lleva tiempo ofreciendo exactamente lo mismo, le gana porque aunque las dos tengan el mismo catálogo de canciones por volumen y título (cerca de los 3 millones) Napster no me conoce, no me puede aconsejar y aunque podría ocupar tiempo navegando entre su discoteca, Last.fm me ahorra una cantidad importante de tiempo.
Todo esto se entiende muy bien si has ido tras la caza de vinilos por diferentes tiendas y no en busca de un vinilo o un título en concreto sino de aquello que desconoces. Otro pequeño cambio más en la anquilosada industria cancionera, me encanta este momento musical en el que vivo.