Muy buena idea la de Last.fm de ofrecer “music-on-demand”. Lo harán así; puedes escuchar hasta tres veces una canción y si quieres escucharla ilimitadamente… pagas una suscripción. Estará disponible en USA, UK y Alemania. Presentan también un futurible lleno de “otras cosas” que aún no han desvelado y a las que se accederá mediante este pago por suscripción. Esto es lo que dicen en su blog;
During this initial public beta period, each track can be played up to 3 times for free before a notice appears telling you about our upcoming subscription service. The soon-to-be announced subscription service will give you unlimited plays and some other useful things.
Pero aún sin saber estos servicios adicinales ni la cuota, me parece que tienen el éxito asegurado porque Last.fm es, sobre todo, una herramienta para descubrir música. Es una herramienta de recomendación por “tags”, por el estilo, por los amigos. La habilidad de last.fm para dar con aquello que me gusta sin necesidad de otras indicaciones que no sean las de mis hábitos de escucha es asombrosa (tiene fallos, sí, porque no hay nada perfecto). Y aquí es donde le gana a Napster, que lleva tiempo ofreciendo exactamente lo mismo, le gana porque aunque las dos tengan el mismo catálogo de canciones por volumen y título (cerca de los 3 millones) Napster no me conoce, no me puede aconsejar y aunque podría ocupar tiempo navegando entre su discoteca, Last.fm me ahorra una cantidad importante de tiempo.
Todo esto se entiende muy bien si has ido tras la caza de vinilos por diferentes tiendas y no en busca de un vinilo o un título en concreto sino de aquello que desconoces. Otro pequeño cambio más en la anquilosada industria cancionera, me encanta este momento musical en el que vivo.
si te gusta este post puedes
⇒⇒
⇒